Navarro, nueva capitana del pádel femenino español
Carolina Navarro es una de las figuras más influyentes del pádel internacional. Pocos meses después de poner fin a su carrera profesional como jugadora, la ex número uno del mundo asume ahora el cargo de capitana de la selección femenina de España. En una entrevista con Mundo Deportivo durante el Padel World Summit de Barcelona, la andaluza habló de su retirada del circuito, la evolución del deporte y su responsabilidad de cara al próximo ciclo del Mundial.
De raquetas de madera a Roland Garros
Con más de tres décadas de experiencia al máximo nivel, Navarro ha vivido de cerca la transformación del pádel. Recuerda inicios modestos con raquetas de madera, clubes pequeños e instalaciones lejanas a los estándares actuales de los grandes eventos. Hoy el deporte llena recintos como Roland Garros o el Foro Itálico, atrae a miles de espectadores y concentra patrocinios globales.
La velocidad del cambio aún la sorprende: esperaba crecimiento, pero no a este ritmo. Navarro también recordó haber organizado ferias internacionales de pádel mucho antes de la explosión actual del sector. Para ella, esa evolución se nota en cada faceta del circuito profesional.
Nuevo puesto, misma pasión
Desde noviembre, Navarro ya no compite de forma regular en el World Tour, pero sigue muy vinculada al deporte. Trabaja con Joma, participa en eventos, clínicas y campus de entrenamiento, y permanece activa en el desarrollo del pádel femenino. El gran cambio es su nombramiento como capitana de España, en sustitución de Icíar Montes.
Para Navarro, representar a la selección es la máxima expresión de identidad deportiva. Define el cargo como un honor y una prueba, porque las decisiones afectan directamente las carreras de cada jugadora. Esa mezcla de orgullo y responsabilidad marca su inicio en el nuevo rol.
Ocho plazas, muchas candidatas
La convocatoria para el próximo Mundial será el primer gran reto de Navarro. España cuenta con una profundidad excepcional en el pádel femenino, pero solo podrán nominarse ocho jugadoras. Insiste en que, pese a la calidad del país, habrá decisiones duras y algunas grandes jugadoras quedarán fuera.
Sobre un posible regreso de Alejandra Salazar, que cerrará su carrera profesional al final de la temporada, Navarro se muestra prudente. Espera contar con la ex número uno, pero considera prematura una lista definitiva. También confirmó que, pese a las dudas en torno al Qatar Major, el Mundial debería celebrarse por ahora en Doha.
España y Argentina arriba, Europa se acerca
En el análisis de Navarro, España y Argentina siguen siendo las dos grandes potencias del pádel mundial. Al mismo tiempo, ve a varias federaciones europeas acercándose al máximo nivel. Cita a Italia, Portugal, Francia y Bélgica como las selecciones más cercanas a la élite internacional.
Esa lectura refleja la competencia actual: mientras Iberia y Sudamérica marcan la referencia, la presión europea crece. Para España, eso implica más exigencia para mantener su ventaja.
Calma tras la retirada
A diferencia de algunos exprofesionales, Navarro asegura no sentir una gran presión competitiva tras dejar el circuito. Sigue jugando por placer, pero ha encontrado un nuevo equilibrio fuera del día a día del tour. La última temporada, con numerosos homenajes, sigue siendo especialmente emotiva.
La despedida en Málaga, su ciudad, marcó para ella el verdadero final. Navarro quiso elegir el momento y aspiraba a cerrar en Acapulco, cuna del pádel moderno. Esa planificación consciente le ayudó a gestionar la transición dentro y fuera de la pista.
Padel World Summit como escenario
El Padel World Summit de Barcelona ofreció el marco adecuado para la primera exposición pública de Navarro como capitana. Allí se reunió con responsables, patrocinadores y medios que impulsan la expansión global del deporte. Para España, el momento es estratégico: se acerca el ciclo del Mundial mientras aumenta la visibilidad del pádel femenino.
Navarro subraya que su experiencia como jugadora facilita la comunicación con el equipo. Conoce las fases de presión, las cargas de viaje y las fluctuaciones psicológicas de una temporada. Esa comprensión debe ayudar a tomar decisiones justas cuando solo ocho nombres figuren en la lista final.
Pádel femenino en crecimiento
En la entrevista dejó claro que el pádel femenino ya no es un apéndice del circuito masculino. Escenarios mayores, premios más altos y estructuras más profesionales cambian las exigencias para jugadoras y cuerpo técnico. Como capitana quiere aprovechar ese impulso para formar talento joven e integrar referentes experimentadas.
Ve la profundidad de la cantera española como fortaleza y también como presión. Cada decisión de convocatoria se debate en público y cada nominación envía señales dentro y fuera del país. Navarro asume esa responsabilidad y destaca la transparencia y el respeto hacia todas las candidatas.
Legado más allá de los títulos
Pese a un palmarés impresionante, Navarro subraya que los títulos no definen por sí solos su carrera. Lo esencial son los valores que deja y la imagen humana que transmite. Esa visión encaja con su nueva función de mentora y referente para la próxima generación española.
Como capitana de la selección, Navarro abre un capítulo que puede seguir marcando el pádel femenino. Entre decisiones exigentes de plantilla, mayor competencia internacional y tranquilidad personal tras la etapa activa, está ahora en la banda, pero en el centro del deporte de élite español.